La inteligencia artificial comienza a modificar incluso la forma en que las empresas tecnológicas seleccionan a sus futuros empleados. Anthropic, la compañía desarrolladora de Claude, dejó de utilizar las tradicionales pruebas de programación en las entrevistas de uno de sus equipos, luego de que su gerente de ingeniería considerara que el modelo de IA resuelve esos desafíos mejor que muchos postulantes.
La decisión fue impulsada por Felix Rieseberg, quien explicó que los ejercicios habituales de programación dejaron de ser una herramienta útil para medir las capacidades de los candidatos. Según planteó, pedirles que resuelvan pequeños desafíos en React tiene cada vez menos sentido cuando Claude puede completar esas mismas tareas con mejores resultados.
Por qué Anthropic decidió eliminar las pruebas de código
Rieseberg explicó que los desafíos de programación habían funcionado durante años como un indicador, aunque limitado, del desempeño que podía alcanzar una persona dentro de sus equipos.
Sin embargo, considera que el avance de la inteligencia artificial modificó ese escenario. En una publicación en redes sociales afirmó que la entrevista de programación había muerto, al menos para su equipo en Anthropic.
El gerente también sostuvo que los mejores desarrolladores pueden destacarse independientemente de su rendimiento en las pruebas tradicionales. A su entender, la capacidad de construir soluciones y generar resultados concretos comienza a tener más importancia que la experiencia acumulada con determinadas herramientas o lenguajes.
Los ingenieros jóvenes pueden superar a los más experimentados
Uno de los puntos centrales del planteo de Rieseberg es que la antigüedad ya no necesariamente determina quién puede generar mayor impacto dentro de una empresa.
El directivo señaló que observa a ingenieros relativamente nuevos superar a profesionales con más años de experiencia y mayores conocimientos técnicos.
Como ejemplo, mencionó a Anthony Morris y Alice Zhao, dos ingenieros que desarrollaron en un solo fin de semana un prototipo de interfaz gráfica para Claude Code, una herramienta que hasta entonces se utilizaba principalmente mediante comandos de texto.
La primera versión pública de esa interfaz llegó aproximadamente ocho días después. Para Rieseberg, el caso demuestra que la iniciativa y la capacidad de transformar una idea en un producto funcional pueden resultar determinantes.
Qué busca ahora en los candidatos
Aunque eliminó los ejercicios tradicionales de programación de su equipo, Rieseberg reconoció que todavía no encontró un método definitivo para reemplazarlos.
Por el momento, revisa currículums y portafolios en busca de pequeños proyectos y prototipos que permitan identificar cualidades como el criterio, la empatía y la capacidad de pensar soluciones con fundamentos.
También aconseja a los desarrolladores que recién comienzan sus carreras que identifiquen problemas concretos dentro de las empresas, propongan ideas ambiciosas y construyan prototipos funcionales para demostrar lo que pueden aportar.
La posibilidad de desarrollar soluciones con ayuda de herramientas de inteligencia artificial reduce el tiempo y el esfuerzo necesarios para llevar adelante esas iniciativas, según su planteo.
La mayoría de las empresas todavía mantiene las evaluaciones
La decisión de Anthropic no representa, por ahora, un cambio generalizado en el sector tecnológico.
Una encuesta de octubre de 2026 realizada por ZipRecruiter a 1.500 empleadores mostró que el 62,5% de las empresas del sector de la información exige pruebas formales de habilidades durante la etapa inicial de selección.
Nicole Bachaud, economista laboral de la plataforma, señaló que todavía no observa un abandono generalizado de estas evaluaciones entre las compañías tecnológicas.
El mismo relevamiento indicó que el 61,5% de los empleadores de ese sector considera que el pensamiento crítico es la principal carencia de los candidatos.
En paralelo, Jaana Dogan, ingeniera principal de Google, manifestó su interés en evaluar cómo los postulantes utilizan agentes de programación, sistemas de inteligencia artificial capaces de escribir código de manera autónoma.
Un nuevo desafío para la contratación tecnológica
El avance de herramientas como Claude plantea una pregunta para las empresas: cómo evaluar las capacidades de un programador cuando una inteligencia artificial puede resolver buena parte de los ejercicios utilizados tradicionalmente en las entrevistas.
La experiencia impulsada por Rieseberg muestra una posible transformación en los criterios de selección, con mayor atención a la iniciativa, el criterio y la capacidad de construir soluciones concretas.
Por ahora, el cambio alcanza al equipo del gerente dentro de Anthropic y no implica que toda la compañía haya eliminado sus evaluaciones técnicas. El propio directivo admite que todavía busca una alternativa que permita identificar a quienes pueden desarrollar buenos productos trabajando junto con la inteligencia artificial.
