Para qué servirá el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman
El telescopio buscará responder algunas de las preguntas más importantes de la astronomía moderna: “Roman nos ayudará a entender mejor cómo funciona el universo y si existen otros mundos parecidos al nuestro”, afirmó Paganini
Ese objetivo general se traduce en una serie de investigaciones que abarcan desde la estructura del cosmos hasta la búsqueda de nuevos mundos fuera del sistema solar. El observatorio también recopilará información para comprender mejor la historia del universo y los procesos que dieron origen a las estructuras observadas en la actualidad.
Según explicó el ingeniero argentino, las preguntas que guían la misión son algunas de las más trascendentes de la astronomía contemporánea: ¿Qué son la materia oscura y la energía oscura, que constituyen la mayor parte del universo? ¿Cómo se formaron y evolucionaron las galaxias a lo largo de miles de millones de años? ¿Qué tipos de sistemas planetarios son comunes en nuestra galaxia?
“Y también buscará miles de nuevos exoplanetas, incluyendo algunos muy diferentes a los que conocemos en nuestro sistema solar”. Esa tarea será uno de los pilares de la misión. Para ello, Roman utilizará microlente gravitacional, una técnica que permite detectar planetas a partir de los efectos que produce su gravedad sobre la luz de objetos más lejanos. Gracias a este método, los científicos esperan ampliar el catálogo de mundos conocidos y obtener una visión más completa de los distintos tipos de sistemas planetarios que existen en la Vía Láctea.
Además de detectar planetas que orbitan estrellas, el Roman podrá identificar objetos errantes que viajan por la galaxia sin pertenecer a ningún sistema estelar.
Un complemento para el James Webb
El 25 de diciembre de 2021, la NASA lanzó el Telescopio Espacial James Webb. Desarrollado a través de la colaboración de 14 países, construido y operado conjuntamente con la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense, el Webb es en la actualidad una de las principales herramientas de la humanidad para explorar el cosmos. Las imágenes obtenidas en los últimos años sorprendieron a científicos y entusiastas y sus descubrimientos todavía dejan sin palabras a los astrónomos.
Con un instrumento tan valioso, ¿por qué la NASA se embarcó en un proyecto tan ambicioso? “Webb y Roman son complementarios”, explicó Paganini. Y agregó: “Una analogía simple es pensar que Webb es como un teleobjetivo extremadamente poderoso, mientras que Roman es una cámara panorámica de altísima resolución. Roman permitirá realizar grandes relevamientos del cielo y descubrir fenómenos, galaxias y planetas en enormes regiones del universo. Juntos formarán una combinación científica excepcional: Roman encontrará muchos de los objetivos más interesantes y Webb podrá estudiarlos en profundidad'.
Mientras Webb puede concentrarse en objetivos específicos para analizarlos con enorme detalle, Roman tendrá la capacidad de observar regiones mucho más amplias y detectar fenómenos que luego podrán ser estudiados por otros observatorios.
Esa complementariedad permitirá combinar observaciones panorámicas con investigaciones detalladas, una estrategia que los astrónomos consideran fundamental para avanzar en el conocimiento del cosmos durante los próximos años.
NASA ya fijó la fecha del lanzamiento del Nancy Grace Roman
NASA confirmó esta semana que el lanzamiento del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman está previsto para el 30 de agosto de 2026.
Para Paganini, el momento tendrá un significado especial: “Es una mezcla de orgullo, emoción y también un poco de nerviosismo. Miles de personas han dedicado años de su vida a esta misión, y ver el observatorio casi listo es la culminación de un esfuerzo extraordinario”.
Cuando llegue el día del despegue, el argentino lo vivirá de manera particular: “El lanzamiento es uno de esos momentos únicos en los que todo el trabajo de diseño, construcción y pruebas se transforma en una misión espacial real. Planeo vivirlo junto al equipo de la misión, mi familia y muchos de los colegas que hicieron posible que Roman sea una realidad. Será un día muy especial para todos nosotros”, confesó.
Para el científico mendocino, Roman representa mucho más que un desafío tecnológico o un nuevo hito profesional.
“Es un enorme honor y una gran responsabilidad. Crecí en Argentina soñando con el espacio y viendo los cielos espectaculares que tenemos, así que participar en una misión de esta magnitud es algo que nunca imaginé cuando era chico. También me gusta pensar que es un mensaje positivo para los jóvenes de Argentina y toda América Latina: no importa dónde uno nazca, la curiosidad, el esfuerzo y la educación pueden abrir puertas increíbles. La ciencia es una actividad internacional y el talento existe, no conoce de fronteras”, concluyó.
















